El mantenimiento de los sistemas hidráulicos es algo más complejo que las comprobaciones rutinarias, ya que exige una atención específica a la contaminación. Las partículas microscópicas pueden alterar componentes sensibles y provocar tiempos de inactividad costosos. Es esencial comprender no solo cómo entra la contaminación en su sistema, sino también cómo proteger a su equipo de los efectos de la contaminación.
¿Por qué fallan los sistemas hidráulicos?
La contaminación es la principal causa de fallas del sistema hidráulico. Puede causar lo siguiente:
- Válvulas pegadas
- Desgaste acelerado
- Metales desgastados que generan más desgaste
- Reducción de la velocidad y del rendimiento del sistema
Los sistemas antiguos eran más tolerantes, y la contaminación preocupaba menos.
Los equipos actuales suelen funcionar a presiones más elevadas e incorporan componentes de diseño preciso y tolerancias estrictas. Las válvulas de presión controladas electrónicamente en circuitos piloto producen fuerzas hidráulicas ajustadas para mover un carrete de válvula direccional proporcional a la abertura de flujo requerida. Estas válvulas pueden moverse menos de un milímetro para producir las fuerzas exactas requeridas. Las válvulas piloto, que se usan normalmente como la primera capa de control en sistemas hidráulicos de gran tamaño, pueden verse incapacitadas por una sola partícula de las dimensiones correctas. Una válvula piloto atascada podría inutilizar una máquina.
¿Cómo ingresa la contaminación?
Los contaminantes proceden tanto del interior como del exterior del sistema. Pueden crearse durante el funcionamiento o ingresar debido a malas prácticas de mantenimiento. Puntos de entrada habituales:
- Carga o reposición de fluidos
- Acopladores rápidos, tapas de respiraderos o puertos de llenado
- Juntas o empaques desgastados
- Ingreso durante las reparaciones o el mantenimiento
- Mantenimiento de los respiraderos ausente o deficiente
Incluso un fluido hidráulico nuevo puede haberse contaminado durante el transporte, con el embalaje o debido al almacenamiento y manipulación inadecuados.
Evitar la contaminación durante el rellenado
Olvídese del método del embudo abierto y el cubo; es anticuado y arriesgado. En su lugar:
- Utilice una bomba de transferencia de filtro para llenar a través de un acoplador de tanque específico.
- Evite verter a través de las tapas de respiraderos, ya que solo bloquean los residuos grandes.
- Asegúrese de que los acopladores rápidos y los puntos de llenado estén limpios antes de realizar la conexión.
Los carros de filtración de Donaldson proporcionan una solución fácil y portátil para la filtración con circuito de tipo Kidney Loop fuera de línea o la transferencia de fluidos limpios.
Tipos de contaminación que hay que controlar
1. Partículas metálicas
- Se generan durante reparaciones, como el corte de mangueras, y la falta de higiene en el taller.
- Se genera durante el funcionamiento, metal con metal, acelerado por una lubricación deficiente.
- Puede deberse a la cavitación: pequeñas bolsas de vapor que implosionan bajo presión y erosionan el metal.
- Las partículas metálicas libres causan más daños a medida que se desplazan por el sistema.
2. Fibra y residuos ambientales
- Los origina el desprendimiento de trapos, toallas de papel, juntas deterioradas o juntas tóricas.
- Las partículas sólidas, como el polvo, la arena y el aserrín, pueden penetrar a través de los respiraderos, durante el rellenado de fluidos y por el desgaste de las juntas de los limpiaparabrisas.
- Tenga en cuenta que algunos polvos y partículas son muy abrasivos y dañinos.
3. Agua
- El agua puede entrar con los aceites de relleno, a través del agua de lavado, respiraderos inadecuados y factores ambientales.
- Provoca corrosión, pérdida de lubricidad y crecimiento microbiano, y acelera el proceso de oxidación.
Prácticas recomendadas para reducir la contaminación
- Utilice aceite hidráulico de alta calidad y métodos de almacenamiento adecuados.
- Elija filtros que se ajusten a las necesidades de su sistema.
- Si es necesario, lave el sistema hidráulico para eliminar el lodo acumulado o las partículas de desgaste.
- Instruya al personal de mantenimiento y a los operadores para que piensen y trabajen de forma limpia.
Prevenir es más barato que reparar
Siempre es más barato evitar que la contaminación entre en un sistema que eliminarla o pagar por los daños que genera. Es preferible prevenir que curar. Los respiraderos y filtros, combinados con la higiene en el taller y las prácticas recomendadas de mantenimiento, constituyen una defensa formidable. Si persisten los problemas de contaminación, considere la posibilidad de consultar a los expertos en filtración hidráulica de Donaldson.
- Identifique las fuentes de contaminación
- Optimice su cronograma de mantenimiento
- Mejoras de filtración recomendadas para su entorno y equipos
El control de la contaminación es un trabajo en equipo
Todas las personas relacionadas con su equipo (propietarios, supervisores, técnicos y operadores) deben estar informadas sobre la limpieza del sistema hidráulico. Asegúrese de que todos los miembros del equipo hagan lo siguiente:
- comprendan los riesgos de la contaminación;
- reconozcan los primeros signos de alerta;
- reciban la capacitación adecuada, incluida la relacionada con las prácticas recomendadas de sustitución de filtros y mangueras.
Mantener limpio el sistema protege la inversión, reduce el tiempo de inactividad y prolonga la vida útil del equipo.