Más allá del cumplimiento: ¿De qué manera un plan de filtración puede ayudar a los procesadores de alimentos para mascotas a cumplir normas más estrictas?

El mercado de alimentos para mascotas está creciendo con rapidez a una velocidad de varios miles de millones de dólares al año. No solo hay más hogares con más mascotas, sino que los dueños son cada vez más exigentes en cuanto a los productos para sus "miembros de la familia" adoptados.

El mercado mundial del cuidado de mascotas registró un valor aproximado de 246.660 millones de dólares en 2023 y se prevé que esta cifra ascienda a 427.750 millones de dólares en 2032. Considerando específicamente los alimentos para mascotas, se espera que el mercado mundial crezca de 126.660 millones de dólares en 2024 a 193.650 millones de dólares en 2032 (1).

Es por ello que numerosos productores de alimentos para mascotas van más allá del cumplimiento de las normativas que rigen el procesamiento de alimentos para mascotas.

La elaboración y producción de alimentos para mascotas están sujetas a diversas normas cuyo propósito es garantizar la seguridad y la calidad de los productos. Estas normativas varían según el país, pero en general, contemplan aspectos como las prácticas de fabricación, la seguridad de los ingredientes, el etiquetado y la higiene de la planta.

Sin embargo, en la actualidad, las empresas también prestan atención a las normas voluntarias elaboradas para el procesamiento de alimentos de consumo humano, adhieren a las Buenas prácticas de fabricación (BPF) obligatorias para la producción de alimentos para seres humanos y adoptan protocolos como el Análisis de riesgos y puntos críticos de control (APPCC) a fin de identificar y mitigar los riesgos de contaminación durante la producción.

Seguir pautas adicionales, que además incluyen Safe Quality Foods (SQF), Canada GAP y British Retail Consortium (BRC), puede ayudar a los productores de alimentos para mascotas a minimizar la contaminación y diferenciar sus alimentos para mascotas con una calidad superior.

Filtrar el aire, el vapor y los líquidos utilizados en un proceso de alimentos para mascotas es clave en estos estándares; de hecho, es tan importante como obtener ingredientes de alta calidad. Aunque la filtración no puede eliminar por completo toda la contaminación posible del entorno, puede ayudar a impedir que los contaminantes se desplacen hacia los alimentos o hacia las superficies en contacto con los mismos.

La filtración es importante en 3 áreas de un proceso. Estos puntos críticos de control son:

  1. Puntos de origen: El lugar del que su instalación extrae o genera aire, vapor o líquido, como su sala de almacenamiento de gran volumen o su sala de servicios.
  2. Puntos de contacto con alimentos: Más adelante en el proceso, en cualquier lugar donde el aire, el vapor o el líquido entren en contacto con los alimentos o con superficies en contacto con los alimentos; y
  3. Puntos de oportunidad finales: Lugares de "última ocasión" para captar impurezas que podrían dañar irreversiblemente su producto si sobreviven en el envasado.

La redundancia es importante para reducir el posible riesgo de distintos tipos de contaminación en puntos del proceso diferentes. La filtración por etapas es más rentable, puesto que los prefiltros en los puntos de origen eliminan contaminantes más grandes que, de otro modo, causarían desgaste en los filtros más costosos utilizados aguas abajo.

Con esas "reglas básicas" generales, proponemos principios adicionales para el aire, el vapor y los líquidos. (Consulte nuestro Mapa de filtración de alimentos para mascotas a continuación para obtener recomendaciones de filtros específicos).

Filtración de aire

El aire comprimido se utiliza para poner en marcha el equipo de procesamiento, para secar el equipo después de los lavados y para mover el producto neumáticamente a través de las tuberías. Los compresores de aire frecuentemente pierden aceite y humedad (la dieta ideal para los microbios) y desprenden escamas de metal con el tiempo.

SQF señala que "el aire comprimido y otros gases utilizados en el proceso de fabricación deben estar limpios y no plantear ningún riesgo de sanidad alimentaria". BRC especifica que el aire "que entra en contacto directo con un ingrediente debe estar controlado para garantizar que no plantee un riesgo de contaminación. "El aire comprimido utilizado en contacto con el producto se debe filtrar".

Donaldson recomienda un "tren SQF": una serie de filtros, cada uno dedicado a evitar un tipo de contaminación. Esta serie consta de un prefiltro (5 micras) para partículas más grandes, un filtro coalescente para eliminar la humedad a gran escala, un secador de aire desecante más abajo para eliminar vapores de agua que pueden ofrecer un entorno idóneo para la proliferación de contaminantes y luego, un filtro final de 0.2 micras para contaminantes más pequeños. Por último, un secador de aire desecante más abajo está diseñado para eliminar los vapores de agua que pueden ofrecer un entorno idóneo para la proliferación de contaminantes.

Filtración de líquidos

En el procesado de alimentos para mascotas, el agua está presente en todas partes, desde las áreas de limpieza hasta los depósitos de ingredientes y la mezcla. Además, se usa para alimentar calderas en la cocción de productos, en mezclas industriales e inyección de salsas, y para generar niebla en el recubrimiento de vitaminas.

Incluso si emplea agua municipal, supuestamente de una fuente limpia, la línea de agua hacia el proceso se debe filtrar previamente como medida de precaución adicional. Aguas abajo del proceso, los filtros finales deben instalarse en líneas de agua dedicadas a sus estaciones de lavado, cocción, mezcla o inyección. El agua de entrada estéril reducirá la probabilidad de contaminación y asegurará la mejor consistencia del producto.

En las plantas donde el agua se esteriliza con calor o se envía por ósmosis inversa (RO) para la purificación, la prefiltración del agua de alimentación ayudará a evitar que la biopelícula orgánica se acumule en los equipos de mayor costo.

Filtración de vapor

El vapor es excelente para cocinar, porque puede controlar la temperatura con mucha precisión al controlar la presión del vapor. El vapor puede inyectarse directamente en el producto crudo para descongelarlo o cocinarlo, o puede usarse para calentar el recubrimiento del alimento crudo. Algunos alimentos para mascotas se extruyen con vapor a alta presión para formar bolas o croquetas. El vapor también se usa en el proceso de enlatado para cocinar la comida una vez que se ha sellado en la lata.

Con el tiempo, las calderas de vapor pueden convertirse en un caldo de cultivo para los contaminantes, debido a los fuertes solventes químicos de limpieza, que pueden degradar los equipos. La filtración de vapor puede proteger su producto y equipo de los residuos. Esto también aplica a las boquillas tipo spray de los inyectores de vapor. Sus pequeños orificios se pueden tapar con partículas transportadas en una línea de vapor sin filtrar.

Siempre que el vapor entre en contacto con los alimentos, es importante utilizar vapor de calidad culinaria. La guía para esto proviene del sector lácteo y sus estándares 3-A, los que definen el vapor de calidad culinaria como el 95% de partículas de 2 micras de tamaño o más grandes eliminadas.

Conclusión

El sitio web de la FDA rastrea los incidentes de contaminación en los alimentos para mascotas. Publicaciones recientes informaron sobre brotes de Listeria y Salmonella y mencionaron las empresas de alimentos para mascotas implicadas. Con la reputación de la marca en riesgo, más productores están adoptando estándares alimentarios de calidad de consumo humano.

Para obtener asistencia con un plan de filtración, comuníquese con los expertos en Filtración para procesos de Donaldson. Hemos ayudado a algunos de las marcas más importantes de alimentos para mascotas a alcanzar un estándar más elevado.

Referencias

  1. Fortune Business Insights: atención veterinaria y otros), tipo de mascota (perros, gatos y otros), canal de distribución (tiendas físicas y en línea) y proyección regional, 2024-2032