La llegada de las cortadoras láser de fibra y las células de fabricación flexibles está creando oportunidades de crecimiento para los talleres de fabricación de metal. Sin embargo, los nuevos procesos y las mayores exigencias a las que se ven sometidos los talleres en crecimiento también pueden aumentar las posibilidades de que se produzca un evento de combustión.
Dado que los talleres metalúrgicos son intrínsecamente entornos de alto riesgo de combustión, la mitigación de riesgos debe ser una prioridad absoluta. Para gestionar estos riesgos, hay tres puntos que todo propietario de una tienda debe conocer:
Conozca sus reglamentos y normas
La Asociación Nacional de Prevención de Incendios (NFPA) ofrece orientación para la gestión del polvo combustible. Estas normas son adoptadas con frecuencia por ciudades, estados y municipios, y se sabe que la OSHA las identifica como las mejores prácticas del sector durante las inspecciones. Un buen punto de partida es revisar estas tres normas clave:
- NFPA 652, Norma sobre los Fundamentos del Polvo Combustible
- NFPA 654, Norma para la Prevención de Incendios y Explosiones de Polvo procedentes de la Fabricación, Procesamiento y Manipulación de Partículas Sólidas Combustibles.
- NFPA 484, Norma para Metales Combustibles
Según la norma NFPA 652 (edición de 2019), todas las instalaciones que producen o manipulan polvo combustible deben completar un análisis de peligros de polvo (DHA) que incluye una evaluación de riesgos y un plan de mitigación.
Conozca su proceso y su Airstream
El primer paso en un análisis de riesgos de polvo es identificar todos los polvos, humos y gases producidos en sus instalaciones y su riesgo de combustión. Puede ser necesario realizar pruebas de laboratorio para determinar esta información. Asegúrese de revisar todas las áreas de su operación y todos los polvos presentes, incluidas las mezclas de polvos y humos. Para muchos procesos generados térmicamente, el polvo que se produce puede cambiar con el tiempo. O bien, los metales que son estables en un proceso pueden ser volátiles cuando se oxidan o se mezclan con otros metales. La recogida de una muestra representativa de polvo le garantizará que dispone de datos de ensayo precisos que podrá utilizar para tomar decisiones sobre estrategias de mitigación.
Dado que los incendios de metales pueden ser muy difíciles de extinguir, la NFPA 484 proporciona orientaciones específicas, tales como:
- Restringir qué polvos y humos pueden recogerse juntos
- Dedicar celdas de trabajo, conductos y colectores de polvo a procesos separados.
- Aplicar agentes extintores -como agua, dióxido de carbono o argón- adecuados para el metal concreto de su proceso.
Conozca sus opciones de mitigación
Una estrategia de gestión de riesgos de incendio y explosión debe contemplar tanto medidas preventivas como de protección. Los métodos de prevención ayudan a reducir la probabilidad de que se produzca un suceso, mientras que los métodos de protección pretenden limitar los daños si se produce uno.
Puede integrar muchas de las siguientes opciones de mitigación en su sistema nuevo o existente de captación de polvo y humos. La combinación que elija puede depender de factores como su nivel de tolerancia al riesgo, su preocupación por el tiempo de inactividad y sus recursos.
Housekeeping - La norma NFPA 484 exige que se elimine el polvo metálico del colector de polvo al menos una vez al día y posiblemente con mayor frecuencia, en función del proceso. Además, programe limpiezas periódicas de las superficies de las instalaciones para reducir la acumulación de polvo. Tenga cuidado de limpiar las zonas fuera de la vista, porque una explosión inicial puede suspender polvo oculto que conduzca a un evento secundario mayor.
Ubicación del colector - La NFPA recomienda ubicar su colector de polvo y humos fuera de sus instalaciones, y para algunos tipos de polvo esto es un requisito. Una ubicación al aire libre, sin embargo, le ofrece estrategias de mitigación adicionales. Por ejemplo, se podría dejar que un incendio en un colector exterior, debidamente aislado, se extinga por sí solo.
Equipo dedicado - Separe los polvos metálicos volátiles y reactivos entre sí. Si trabaja con varios tipos de metales, considere la posibilidad de dedicar un equipo de captación de polvo a cada tipo. Los colectores de polvo y humos en el punto de uso pueden ayudar a acomodar esta estrategia. Asegúrese de etiquetar los colectores de polvo específicos y de formar a los empleados sobre su uso adecuado.
Control de chispas - Evite que las chispas alcancen la fuente de combustible (polvo) en el colector. Dado que la velocidad del aire a través de un sistema de captación de polvo es elevada (hasta 4.500 fpm), pueden ser necesarias longitudes muy largas de conducto para que los sistemas de detección activa de chispas sean eficaces. Una buena alternativa puede ser un parachispas pasivo, un dispositivo que crea turbulencias para acelerar la velocidad a la que se extinguen las chispas en el conducto antes de que puedan llegar al colector.
Explosion Venting - Paneles especializados instalados en un colector de polvo y diseñados para romperse durante una explosión, liberando materiales explosivos en un área segura dedicada o "zona de exclusión". Tenga en cuenta que los equipos, controles o áreas en las que puedan congregarse personas no deben situarse dentro de esta zona.
Supresión de explosiones - Este equipo detecta el aumento de presión en el colector de polvo y activa un supresor químico para detener un evento de combustión. Aunque son más caros, los dispositivos de supresión de explosiones son muy eficaces para detener tanto los sucesos iniciales como los secundarios.
Aislamiento - Los dispositivos de aislamiento se utilizan para limitar el impacto de la deflagración en el colector de polvo. Existen muchos tipos de dispositivos y estrategias de aislamiento, muchos de los cuales dependerán de sus tipos de polvo y de la disposición de sus instalaciones. Tenga en cuenta que las deflagraciones en las que intervienen metales pueden crecer más rápido de lo que algunos equipos pueden reaccionar, por lo que debe consultar con el fabricante del dispositivo sobre la selección adecuada para su aplicación.
Sistema de extinción de incendios - Elija un sistema de extinción de incendios que sea compatible con sus metales y procesos. Los sistemas basados en el agua pueden ser menos costosos, pero pueden requerir una limpieza importante después de un suceso. Los sistemas basados en dióxido de carbono o argón pueden permitir una recuperación más rápida, pero potencialmente a un coste mayor.
Resumen
Los propietarios de instalaciones de fabricación que procesan metales combustibles deben conocer sus riesgos y desarrollar una estrategia de mitigación adecuada. El proceso DHA ayuda a los propietarios de talleres metalúrgicos a abordar estos riesgos en una fase temprana, lo que puede contribuir a reducir la probabilidad y las consecuencias de un evento de combustión. Si sabe cuál es su polvo combustible, dónde se produce y cómo mitigar los riesgos que presenta, podrá desarrollar una estrategia de mitigación que respalde las nuevas oportunidades de crecimiento.