El frío puede causar estragos en los motores y sistemas de combustible diésel. Si su equipo no arranca por la mañana o se para durante el funcionamiento, las condiciones invernales pueden ser las culpables. La causa: los sólidos que se forman en el diésel cuando bajan las temperaturas. Los sólidos del combustible en climas fríos suelen ser de mayor tamaño que los contaminantes que los filtros del motor están diseñados para interceptar.

Saber qué le ocurre al diésel con el frío y cómo evitarlo puede ahorrarle tiempo, dinero y muchas frustraciones.

Los filtros capturan más que suciedad

Los motores modernos utilizan filtros de alta eficiencia diseñados para atrapar partículas sólidas, pero eso puede incluir cosas como:

  • Cristales de hielo formados por agua libre

  • Hidrocarburos similares a la cera que se solidifican con el frío

  • Partículas blandas o duras, independientemente de su origen.

En climas fríos, la cantidad de sólidos del combustible aumenta rápidamente, bloqueando los filtros, deteniendo el flujo y posiblemente dañando los componentes.

Hielo: La amenaza oculta del agua libre

Cuando bajan las temperaturas, el agua libre en el gasóleo puede congelarse y formar cristales de hielo. Estos cristales se comportan como partículas duras, dando lugar a:

  • Obstrucciones en el filtro

  • Desgaste abrasivo en el sistema de combustible

  • Paradas repentinas del motor

Aunque los descongelantes pueden ayudar en casos de emergencia, a menudo utilizan alcohol, que no es recomendable para los motores diésel. La mejor defensa es la prevención: elimine el agua libre antes de que se convierta en hielo.

Gelificación: Cuando el diésel se convierte en cera

Al igual que el agua se congela, los hidrocarburos del diésel pueden "gelificarse", transformándose en una sustancia espesa y cerosa que no puede pasar a través de los filtros. Esta formación de gel provoca problemas de funcionamiento en invierno en los motores diésel.

Punto de congelación de hidrocarburos representativos

 

Compuesto Clase Punto de congelación
Antraceno Aromático 215 °C/419 °F
Naftalina Aromático 80 °C/176 °F
Eicoseno N-parafina 36 °C/97 °F
2-metilnonadecano Isoparafina 18 °C/64 °F
Decano N-parafina -30 °C/-22 °F
N-pentilciclopentano Nafteno -83 °C/-117 °F
1,3-dietilbenceno Aromático -84 °C/-119 °F

Algunos puntos clave:

  • El diésel no es un compuesto único, sino una mezcla de más de 200 hidrocarburos.

  • Cada hidrocarburo tiene un punto de congelación diferente.

  • El "diésel de invierno" está formulado con componentes que se congelan a temperaturas más bajas.

  • En regiones extremadamente frías, se utiliza "diésel ártico" diseñado para fluir hasta -40°F/C.

¿Una buena analogía? Piense en el aceite vegetal versus la margarina. Ambos proceden de materias primas similares, pero uno es sólido a temperatura ambiente y el otro no. El diésel se comporta de la misma manera en el frío.

Estrategias para el diésel en invierno: Medidas del sector para combatir la congelación

Los productores y distribuidores de combustible toman varias medidas para mejorar el rendimiento del diésel en climas fríos. Entre ellas se incluyen:

  • Usar petróleos crudos menos cerosos

  • Refinar hidrocarburos cerosos con puntos de congelación elevados

  • Mezclar con diésel n.º 1-D o queroseno para reducir el contenido de cera

  • Agregar mejoradores de la fluidez en frío para evitar la gelificación

Estos tratamientos son importantes en climas fríos, donde los problemas de operatividad son frecuentes y graves.

Conclusión

El frío plantea serios problemas a los motores diésel, desde los cristales de hielo que obstruyen los filtros hasta la gelificación que interrumpe el flujo de combustible. Con una gestión adecuada del combustible y diésel de invierno, puede mantener su equipo funcionando sin problemas incluso en temperaturas bajo cero.

Invertir en estrategias de combustible para climas fríos protege sus motores, minimiza el tiempo de inactividad y mantiene sus operaciones en movimiento, sin importar cuánto baje la temperatura.