Los microbios están en todas partes, incluyendo el tanque de combustible. Aunque individualmente son invisibles a simple vista, estos diminutos organismos pueden causar grandes problemas si se les da el entorno adecuado para crecer.
El clima cálido, el combustible estancado, el contenido de biodiésel y el agua libre en el almacenamiento de diésel pueden crear el caldo de cultivo perfecto para las colonias microbianas. Si no se controlan, pueden dañar los depósitos, obstruir los filtros, degradar el combustible y costarle una fortuna en mantenimiento y tiempo de inactividad.
¿Por qué los microbios prosperan en el diésel?
El crecimiento microbiano requiere dos ingredientes clave:
- Alimentos: El diésel es una fuente de alimento, el biodiésel es una excelente fuente de alimento.
- Agua: El agua que se deposita en el fondo de los tanques proporciona a los microbios un hogar en el que crecer.
La interfaz entre el combustible y el agua se conoce como "capa interfacial". En el agua viven microbios que se multiplican rápidamente y se alimentan del fondo del combustible. Las condiciones más cálidas o la presencia de biocombustibles aceleran el proceso y contribuyen a que crezcan aún más rápido.
¿Cómo la proliferación microbiana daña el combustible y los equipos?
Si no se detectan a tiempo, las colonias microbianas pueden:
- Producir subproductos ácidos que provocan corrosión y óxido
- Bloquean rápidamente los filtros del motor con lodo viscoso, reduciendo el flujo y el rendimiento del motor
- Volver inutilizable el combustible y generar diésel con un olor acre
- Causar rápidamente daños o fallas en el inyector de combustible
Los tanques estáticos con alto contenido de agua y largos periodos de almacenamiento de diésel suelen ser los más susceptibles.
Error común: No son algas
Muchas personas se refieren a este problema como "algas" en el combustible. En realidad:
- Las algas son plantas y necesitan luz solar para sobrevivir.
- Los tanques de combustible deben ser ambientes cerrados y oscuros.
- Los verdaderos culpables son bacterias y hongos, a menudo denominados bichos del combustible.
¿Cómo diagnosticar la contaminación microbiana?
La mayoría de los operadores no notan el problema hasta que los filtros empiezan a obstruirse y se manifiestan como eventos de baja potencia. Pero para entonces, el problema ya está avanzado.
Aquí explicamos cómo detectar el crecimiento microbiano a tiempo:
- Inspeccione los filtros usados: El residuo viscoso, negro y con mal olor puede ser un claro indicador.
- Utilice pruebas de ATP: El ATP (trifosfato de adenosina) es un marcador de células vivas. La prueba ASTM D7463 detecta el ATP en el diésel y proporciona resultados en unos 10 minutos.
- Tome varias muestras: Recoja muestras de varias profundidades y ubicaciones del tanque, especialmente cerca de la capa interfacial.
- Pruebe los kits de pruebas comerciales: Existen muchas opciones fáciles de usar.
¿Cómo eliminar la contaminación microbiana?
Una vez que los microbios se afianzan, son difíciles de eliminar, y su enfoque para combatirlos dependerá de la gravedad de la infestación. Es posible que el simple tratamiento del combustible no resuelva el problema a menos que se eliminen las condiciones que permiten su crecimiento.
A continuación detallamos un método paso a paso:
- Controle el contenido de agua en todos los tanques rutinariamente
- Según sea necesario, vacíe toda el agua libre de todos los tanques.
- Es posible que se requieran limpiezas manuales del tanque para eliminar el crecimiento residual
- Asóciese con un proveedor de biocidas de renombre
- Aplique un biocida de alta dosis para eliminar la colonia microbiana. Tenga en cuenta que la dosificación de mantenimiento no siempre es eficaz
- Instale filtros de alta eficiencia en el tanque dispensador para proteger su equipo
- Periódicamente trate el tanque con altas dosis de biocida si es necesario
- Mantenga el control del agua: Sin agua libre no hay crecimiento microbiano.
Limpiar los tanques no siempre es posible o factible. Los tratamientos con biocidas de alta dosis pueden provocar que queden grandes cantidades de microbios muertos en el interior del tanque, que bloquearán rápidamente los filtros de alta eficiencia del motor, provocando eventos de baja potencia o problemas mayores.
Lo más recomendable es evitar que los microbios muertos lleguen a su equipo. Prepárese para enfrentar inconvenientes en el punto de dispensación; asegúrese de tener a mano filtros adicionales de alta eficacia, ya que podría ser necesario cambiar varios elementos.
Conclusión
La contaminación microbiana de las mezclas de diésel y biodiésel es un problema real y creciente, pero controlable. Las pruebas periódicas, el tratamiento con biocidas y un control estricto del agua son su mejor defensa.
Los tanques de combustible limpios y secos no proporcionan las condiciones necesarias para que prosperen los microbios.